El ultraderechista Abelardo De la Espriella tomó posesión el viernes como presidente de Colombia para el período 2026-2030, reemplazando al izquierdista Gustavo Petro. La ceremonia se llevó a cabo en la Arena de la Universidad Santiago de Cali, un cambio histórico que trasladó la investidura fuera de Bogotá por primera vez.
De la Espriella venció en segunda vuelta a Iván Cepeda, candidato respaldado por Petro, quien no asistió a la ceremonia. Su ausencia fue interpretada por analistas como un gesto de distancia política en un país profundamente polarizado.
El nuevo mandatario colombiano llega al poder con una agenda de rechazo a las negociaciones con grupos armados ilegales, reducción del tamaño estatal, reconfiguración de relaciones con Israel y reactivación de la producción petrolera y gasífera. Estas políticas anticipan un viraje en seguridad y economía que generará tensiones con sectores que impulsan diálogos de paz y organizaciones sociales.
De la Espriella forma parte de un movimiento conservador que avanza en América Latina, aliado del presidente estadounidense Donald Trump. Su gobierno sugiere mayor afinidad con políticas de derecha y refuerzo de cooperación bilateral en seguridad y energía.
Asistentes de alto nivel: A la investidura concurrieron el rey Felipe VI de España, una decena de jefes de Estado y de Gobierno, entre ellos Javier Milei (Argentina), Daniel Noboa (Ecuador), Santiago Peña (Paraguay), Laura Fernández (Costa Rica), José Raúl Mulino (Panamá), Luis Abinader (República Dominicana), José Antonio Kast (Chile) y Nasry Asfura (Honduras). También estuvieron presentes quince cancilleres y exmandatarios colombianos como Álvaro Uribe e Iván Duque. El fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, encabezó la delegación oficial de Trump.




