La economista Marina Dal Poggetto advirtió que mientras algunos sectores de la economía argentina muestran recuperación, esa mejora no se traduce en ingresos para las familias ni en empleo genuino.
Según Dal Poggetto, el crecimiento está concentrado en energía, minería y agro, sectores que representan apenas el 15% del producto y el 9% del empleo nacional. Por su peso relativo reducido, ese dinamismo no alcanza para traccionar al resto de la actividad económica.
El cuadro es más complicado si se observan los ingresos reales. Los salarios siguen estancados, evolucionando en línea o por debajo de la inflación, mientras el empleo formal continúa cayendo. El empleo informal mostró crecimiento, aunque los datos más recientes marcan una pequeña retracción que aún debe monitorearse.
El crédito como cuello de botella
Para Dal Poggetto, uno de los principales puntos de bloqueo es el acceso al crédito. El flujo de préstamos fue clave para sostener la actividad entre 2024 y 2025, pero se frenó en los últimos meses, lo que impacta directamente en el consumo y la inversión.
La política fiscal también juega en contra. El Gobierno mantiene un ajuste del gasto mientras la recaudación cae, sosteniendo una política contractiva que profundiza la debilidad de la demanda interna.
El último dato disponible de actividad económica correspondiente a mayo mostraba niveles similares a los de febrero del mismo año, lo que confirma el estancamiento a pesar del crecimiento de 4,4% registrado durante 2025 en comparación con el año anterior.




