El gasto de los hogares argentinos continúa en caída libre. En junio, el consumo privado se contrajo 1,1% respecto al mismo mes del año anterior, marcando la séptima baja consecutiva interanual.
Aunque hubo un repunte de 1,2% comparado con mayo, la tendencia anual es clara: acumula una merma de 1,7% en lo que va de 2026 frente a igual período de 2025.
Este deterioro refleja la presión que atraviesan los ingresos de las familias, con inflación que sigue erosionando el poder adquisitivo y tarifas que suben mes a mes.




