Argentina tiene abiertos más de una decena de enfrentamientos entre provincias que esperan definición en la Corte Suprema de Justicia o en el Congreso Nacional. Algunos vienen desde hace décadas, mientras que otros ganaron visibilidad recientemente, como la disputa entre La Pampa y Mendoza por el río Atuel.
El Congreso es el único organismo con potestad para fijar por ley los límites interprovinciales, pero solo lo ha hecho en el 16% de las fronteras internas durante períodos democráticos. El resto de los límites quedaron demarcados mediante decretos ley de dictaduras militares, lo que complicó la resolución de estos conflictos.
Uno de los casos más complejos enfrenta a Entre Ríos y Santa Fe por islas formadas en el río Paraná. En 1979, durante la dictadura, se fijó que el límite pasaría por la línea media del canal principal, basándose en un relevamiento de 1968. Pero el río cambió naturalmente: la sedimentación del cauce y obras de canalización desplazaron el canal, y las islas pasaron de un lado a otro de la frontera.
Ahora hay sectores que Entre Ríos administra formalmente —con cobro de impuestos y presencia policial— pero que Santa Fe reclama como suyos según la traza histórica original. Islas como El Espinillo y el Banquito de San Andrés son puntos de fricción, junto con disputas por derechos de pesca.
Entre Ríos aseguró que mantendrá diálogo institucional con Santa Fe para resolver las diferencias "sobre la base de las normas vigentes, la información técnica y el diálogo". Ambos gobiernos destacaron que tienen una relación institucional sólida y trabajan coordinados en varios temas.




