La confianza de los consumidores argentinos rebotó en septiembre tras dos meses de caídas consecutivas. El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) de la Universidad Di Tella llegó a 41,18 puntos, un salto de 2,37% respecto a agosto.
El dato más destacado: mientras que en Buenos Aires y Capital Federal las expectativas se desmoronaron, el interior del país tiró para arriba. Los territorios fuera del AMBA marcaron un aumento de 5,23%, y desde allá viene el mayor optimismo del país. En contraste, CABA registró una caída de 6,78%.
Un patrón similar se repite en la brecha de ingresos. Los hogares de menores recursos ganaron confianza con un salto de 12,33%, mientras que los de ingresos altos retrocedieron 4,07%. Por primera vez en años, los más pobres muestran un índice marginalmente superior al de los más ricos.
El contexto más amplio
Aunque septiembre trae una mejoría, el panorama sigue complejo. Desde el pico de enero de 2025 (47,38 puntos), el ICC se desplomó 13,09% en solo ocho meses. Aun así, comparado con el piso de enero de 2024 —cuando el presidente Milei apenas iniciaba su gestión—, el indicador subió 15,67%.
La compra de cosas sigue difícil
La intención de compra de bienes durables cayó. Los electrodomésticos bajaron 4,37% a nivel nacional, y la categoría de autos y casas retrocedió 2,04% mes a mes. Sin embargo, hay un dato positivo si se mira el año completo: autos y viviendas suben 23,45% respecto a septiembre de 2024.
Las compras de electrodomésticos muestran divisiones regionales severas: en CABA se derrumbaron 21,93%, pero en el interior crecieron 2,84%.




