Un juez porteño condenó a un hombre a tres años de prisión en suspenso por coordinar un sistema ilegal de apuestas en línea que funcionaba mediante una aplicación de casinos fake y grupos de WhatsApp.
La investigación reveló que los intermediarios, conocidos como "cajeros", reclutaban jugadores, les proporcionaban acceso a la plataforma fraudulenta y manejaban transferencias bancarias para cobrar inscripciones y pagar premios. Nunca verificaban identidad ni edad de los participantes.
Los denunciantes fueron inducidos a jugar compulsivamente. Las pruebas incluían capturas de pantalla y análisis del celular de una de las víctimas, que permitieron identificar al organizador de la red.
El condenado reconoció los hechos en un juicio abreviado. Además de la suspensión de la pena, deberá hacer una donación económica a la Lotería de la Ciudad de Buenos Aires, asistir a un curso sobre ludopatía y cumplir 100 horas de tareas comunitarias.




