El balance de la tragedia que golpeó Colombia el 10 de agosto se agravó: ya son 321 las personas fallecidas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió la zona noroeste del país. Así lo confirmó la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD).
Junto a los fallecidos, hay 4.595 heridos, 257 desaparecidos y 364 rescatados. El movimiento telúrico impactó en 476 municipios distribuidos en 15 departamentos, afectando a más de 284.150 personas y dañando más de 31.000 viviendas destruidas además de otras 163.884 averiadas.
La infraestructura también quedó en ruinas: 467 edificios se derrumbaron, y el terremoto dañó gravemente escuelas, centros de salud, acueductos, puentes y vías de acceso. Incluso varios aeropuertos resultaron afectados.
Los municipios del occidente colombiano —en los departamentos de Valle del Cauca, Risaralda y Chocó— fueron los más golpeados, con epicentro en San José del Palmar. En Dosquebradas, Risaralda, más de 16.000 personas esperan ayuda humanitaria, según el censo local. El alcalde Roberto Jiménez alertó que hay 4.000 personas sin empleo y pidió al Gobierno nacional que no abandone a su municipio en la reconstrucción.




