Las autoridades de Buenos Aires allanaron y cerraron una residencia geriátrica en Almagro tras comprobar que sus internos vivían en condiciones de abandono grave. Entre los hallazgos figuran adultos mayores en estado de desnutrición que solo recibían café con leche y pan, falta de personal para asistencia nocturna y abuso verbal sistemático.
La investigación se originó en un informe del Programa Proteger, dependiente de la Subsecretaría para Personas Mayores de la ciudad, que realizó inspecciones con entrevistas privadas a los residentes. Durante las visitas se documentó el caso de una mujer en extrema delgadez que manifestaba reiteradamente la necesidad de comer.
Además de la alimentación insuficiente, los adultos mayores denunciaron maltrato verbal, hostilidad y gritos constantes del personal de cuidadores. También se constató falta de respeto a las dietas prescritas según patologías, ausencia de atención profesional y carencia de actividades terapéuticas adecuadas.
La inspección también halló deficiencias graves en las instalaciones: problemas sanitarios, personal insuficiente e incumplimiento de protocolos de atención. La Agencia Gubernamental de Control dispuso la clausura administrativa inmediata del establecimiento.
El fiscal Juan Cruz Artico ordenó el traslado de todos los residentes a otros geriátricos y formuló cargos por abandono de persona y maltrato contra los responsables del lugar.




