Una reclusa condenada a muerte en Tennessee sobrevivió a un intento de ejecución y fue dada de alta del hospital el sábado pasado, tras lo cual regresó a la cárcel donde cumple su condena desde hace más de 30 años.
Christa Pike permanece ahora en el Centro de Rehabilitación Debra K. Johnson, el mismo penal donde ha estado alojada durante décadas. Su equipo legal, integrado por defensores federales del estado estadounidense, confirmó su retorno a través de un comunicado conjunto.
El caso de Pike ha generado atención internacional por las circunstancias del fallido procedimiento de ejecución y su posterior recuperación en el hospital.




