China intensificó sus críticas hacia Japón por su rumbo en materia nuclear. El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Lin Jian, advirtió que si Tokio persiste en revisar sus principios antinucleares y permite el despliegue de armas nucleares de sus aliados en territorio nipón, el país "pagará inevitablemente un alto precio".
La postura de Pekín se basa en las peticiones de municipios japoneses para mantener los tres principios antinucleares del país. Según el vocero chino, estas demandas locales reflejan que la ciudadanía no apoya la decisión de las autoridades de alejarse de la Constitución pacifista y acelerar el rearme.
Lin Jian señaló que un cambio de rumbo en la política nuclear significaría "una grave provocación al orden establecido tras la Segunda Guerra Mundial" y violaría compromisos internacionales de no proliferación nuclear que el propio Japón ha suscrito.
La tensión diplomática se produce en medio de una caída significativa en la popularidad de la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi. Según una encuesta del diario Mainichi Shimbun realizada entre el sábado y el domingo, su aprobación cayó 10 puntos porcentuales en un mes, pasando del 51% en junio al 41% en julio. La desaprobación trepó al 44%, marcando la primera vez que la gestión cae bajo el 50% de apoyo desde que asumiera en octubre del año pasado.
Una segunda encuesta independiente, de la agencia Jiji Press, también confirmó la tendencia negativa, ubicando el respaldo al gabinete en 49%, unos 5 puntos menos que hace un mes.




