Centenario está consolidándose como un centro importante para la producción de hongos comestibles en la región. Hongos del Neuquén, el emprendimiento que Sergio Bengolea fundó hace apenas dos años, ahora deshidrata su propia cosecha y ya atiende a decenas de clientes en toda la Patagonia.
El negocio nació casi por casualidad. "Surgió de una conversación con una amiga", recuerda Bengolea. Juntos estudiaron el proceso y vieron una oportunidad: la demanda de alimentos frescos y saludables crece en Argentina a razón del 6 por ciento anual, impulsada por comunidades veganas, vegetarianas y personas que priorizan comer mejor.
Los primeros cultivos fueron sobre troncos, pero la apuesta real llegó cuando invirtieron en cultivo sobre sustrato para ofrecer gírgolas durante todo el año. Luego vinieron más inversiones: el laboratorio de deshidratado, que ahora también procesa hongos de otros productores de la zona.
El desafío, según Bengolea, no es producir: es enseñar. "Mucha gente no conoce los hongos comestibles. Nuestro trabajo es conquistar el mercado", explica. Por eso comparten recetas en Instagram (hongosdelneuquen) y recomendaciones para guardar el producto en casa.
Desde el principio, el Centro PyME-ADENEU los asesoró técnicamente y los promocionó en ferias. Ese apoyo fue clave para dar los primeros pasos sólidos.
Pero Centenario no solo tiene productores: también alberga el Laboratorio de Hongos Comestibles y Tecnología Aplicada, que funciona desde hace más de 20 años. Allí producen inóculo (la semilla para cultivar), que distribuyen a más de 300 clientes en 13 provincias. En Neuquén, atienden a más de 20 productores locales.
El laboratorio también realiza análisis microbiológicos para detectar enfermedades de los cultivos. Si querés hacer pedidos o consultar las variedades que comercializa, podés contactarlos al WhatsApp +54 9 2996 32-8808.




