Mientras septiembre avanza y la primavera comienza a asomar en Neuquén, en Caviahue-Copahue todavía hay nieve en las montañas, bosques blancos de pehuenes y caminos que invitan a seguir disfrutando del invierno. A 360 kilómetros de la capital provincial, este destino de cordillera ofrece una combinación rara: esquí, excursiones, gastronomía regional y termas a los pies de un volcán activo.
Para quienes buscan una última escapada antes de cerrar la temporada invernal, 48 horas pueden ser suficientes para probar lo mejor del lugar. La idea es aprovechar que en septiembre los días son más largos y las temperaturas permiten disfrutar de manera diferente esas últimas semanas de nieve.
Primera jornada: montaña y sabores
Comenzar sin apuros es parte del plan. Un desayuno caliente con café y panificados es la antesala para una mañana en la nieve. Desde varios puntos de la localidad, el volcán Copahue domina el paisaje mientras el lago y los bosques de araucarias completan la postal.
En Caviahue Ski Resort hay pistas para distintos niveles. Lo particular acá es que se esquía entre araucarias y con la presencia constante del volcán. Los que se animan por primera vez encuentran su espacio, y los experimentados tienen alternativas variadas para aprovechar la montaña.
Después de la mañana en las pistas, llega el momento de sentarse a comer. En Caviahue, la gastronomía no es solo una pausa: es otra forma de conocer el territorio. Varios restaurantes cuentan con el Sello de Distinción de la Gastronomía Neuquina, reconocimiento provincial que valida propuestas vinculadas con los sabores y productos de la región.
En las cartas aparecen ingredientes que dialogan con el paisaje: trucha patagónica, carnes, hongos, piñones —fruto del pehuén emblemático—, chocolates artesanales y platos pensados para recuperar energías después de una jornada en la nieve.
Cierre con calor
El atardecer invita a dirigirse a Copahue, apenas a unos kilómetros. Allí, sumergirse en las aguas termales marca el final de la jornada: calor natural que contrasta con el invierno del que se viene.
Quien venga a Caviahue-Copahue durante estas últimas semanas de septiembre encontrará que la nieve y el calor de la tierra conviven a poca distancia, ofreciendo una experiencia difícil de repetir en otro lado.




