El volcán Copahue será testigo de un casamiento el próximo 31 de diciembre. La pareja eligió el mirador del volcán como escenario para su ceremonia, aprovechando uno de los paisajes más icónicos de la región y marcando el inicio del próximo año desde la cumbre.
La iniciativa forma parte de Bodas Destino Neuquén, un programa que busca posicionar a la provincia como destino elegido para matrimonios. Según Oscar Moyano, del Bureau Neuquén, el proyecto comenzó a gestarse hace un mes y medio y ya cuenta con el apoyo de múltiples actores locales de turismo, transporte, gastronomía y servicios de eventos.
Organizar una boda el último día del año presenta desafíos logísticos considerables: disponibilidad limitada de proveedores y trabajadores en una fecha de alta demanda. Sin embargo, la apuesta no es solo ceremonial. El lugar deja de ser únicamente el escenario para convertirse en parte de la experiencia completa para los invitados, integrando naturaleza y servicios turísticos en un mismo evento.
Neuquén viene trabajando en consolidar este segmento. El subsecretario de Turismo, Sergio Sciacchitano, ha señalado que las bodas destino se han posicionado como un producto importante en el país y el mundo, especialmente entre parejas que buscan escenarios vinculados con la naturaleza. La provincia cuenta con volcanes, lagos, montañas, bosques y viñedos como opciones para este tipo de celebraciones.
Recientemente, Neuquén participó del segundo Congreso Nacional de Bodas Destino en Salta, presentando sus propuestas naturales y la capacidad logística de sus prestadores. Además, la provincia simplificó los trámites para que parejas extranjeras no residentes puedan casarse en territorio neuquino, ampliando el potencial para turismo internacional.
Para Caviahue, esta boda representa una oportunidad de diversificar su oferta más allá de la temporada invernal y generar movimiento económico en alojamientos, gastronomía, transporte y servicios asociados durante una fecha considerada baja en la región.




