El ministro de Economía enfrenta una ola de críticas que vienen tanto del interior del gobierno como desde las provincias. Los reclamos se concentran en fondos y compromisos incumplidos.
Desde adentro de la administración Milei, funcionarios de alto nivel cuestionan que Caputo promete recursos para negociaciones con gobernadores pero no los libera. Hay demandas de organismos como ANSES, PAMI y el Servicio Meteorológico Nacional que siguen esperando partidas presupuestarias.
Incluso la senadora Patricia Bullrich se sumó a los reclamos esta semana, apuntando directamente al ministro por cambios presupuestarios en Discapacidad: "El presupuesto viene de Economía. Lo menos que pueden hacer es ponerlo sobre la mesa", expresó hace dos días.
Desde las provincias, la frustración es todavía mayor. El gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, fue directo: "La lealtad es una avenida de ida y de vuelta, y yo siento que venimos siempre y nunca vuelven para allá". Advirtió que la paciencia con el Gobierno se agota, especialmente por las obras pendientes en rutas nacionales.
El mandatario de Tucumán, Osvaldo Jaldo, expresó quejas similares. Reclama mantenimiento y traspaso de gestión de casi 600 kilómetros de caminos en su provincia, un compromiso que sigue sin concretarse.
Frente a todas estas presiones, Caputo mantiene su estrategia de silencio. No planea involucrarse en polémicas y confía en que la gestión y el equilibrio fiscal hablen por sí solos.




