Mañana llega agosto y con él, una práctica ancestral que perdura en la cultura popular rioplatense: tomar caña con ruda el primer día del mes para espantar los males y atraer buena fortuna.
La costumbre tiene raíces profundas. Los pueblos originarios del litoral consideraban agosto como un período de fragilidad: meses de vientos fríos, enfermedades respiratorias y escasez de alimentos. Por eso recurrían a plantas protectoras, especialmente la ruda macho, combinada con un alcohol fuerte que amplificara su efecto.
Con el tiempo, la tradición se mezcló con creencias criollas y guaraníes, y se convirtió en un ritual que atraviesa generaciones. En muchas familias, la preparación comienza días antes: se coloca ruda en un frasco con caña blanca y se deja macerar hasta que la bebida adquiere un color ambarino e intenso aroma.
El 1° de agosto, antes de desayunar, se toman tres sorbos —por la salud, por el amor y por la suerte— o simplemente para limpiar el camino de lo que vendrá. La bebida se comparte en casas, comercios, ferias y reuniones comunitarias como un acto de protección colectiva.
En regiones como Santa Fe, Corrientes y hasta en ciudades patagónicas como Río Gallegos, la caña con ruda mantiene un fuerte componente ritual. En los últimos años, algunos comercios la preparan artesanalmente y la ofrecen a vecinos y turistas, recuperando prácticas ancestrales y resignificándolas en clave contemporánea.
Históricamente, la ruda se valoró por sus propiedades medicinales: alivia malestares digestivos, estimula la circulación y actúa como repelente natural. Sin embargo, su consumo debe ser moderado, ya que en dosis altas puede resultar tóxica. En el ritual tradicional, se bebe no por eficacia farmacológica sino por su carga cultural, como gesto que conecta con una memoria colectiva de siglos.
Hoy, en pleno siglo XXI, la práctica perdura porque combina identidad, pertenencia y un pequeño acto de fe. Para muchos, es una forma de comenzar el mes con intención; para otros, un puente con las raíces de quienes habitaron estas tierras mucho antes de la modernidad.




