La Confederación Argentina de la Mediana Empresa cuestionó los datos del Gobierno sobre el endeudamiento hogareño. Según el vocero Salvador Femenía, las familias no se están endeudando en gastos de lujo, sino en lo más básico: alimentos, bebidas y medicinas.
"El sueldo no alcanza para llegar a fin de mes", señaló Femenía en diálogo con medios nacionales. El problema, explicó, viene desde hace más de un año. Primero hubo un rebote de la economía hacia fines de 2024 cuando muchos usaron la tarjeta de crédito, pero luego subieron las tasas de interés y se limitaron los aumentos salariales. El resultado es evidente: los ingresos cayeron y el consumo se desmorona.
La situación afecta especialmente a las pequeñas empresas. El comercio interno está estancado, los costos logísticos asfixian a los negocios y la presión tributaria genera cierres. Femenía advirtió que las industrias pyme trabajan para un mercado que no crece, y eso estira los plazos de cobro, generando deudas con proveedores y con el fisco.
El endeudamiento en lo básico no es nuevo. Ya durante el gobierno anterior se compraba comida y bebidas en cuotas. Pero ahora la situación se recrudeció. Las pequeñas empresas enfrentan además embargos por deudas tributarias y piden un plan de pagos para aliviar la crisis.
La brecha entre el discurso oficial y la realidad
Desde la CAME desmienten que la reactivación económica esté llegando a la economía real. El comercio electrónico no compensa el desplome de las ventas físicas, y los cierres de comercios en las calles siguen siendo una constante en todo el país.




