Una cooperativa de Neuquén se encuentra en el medio de una tensión internacional luego de firmar un acuerdo con la empresa china Huawei para desplegar una red de fibra óptica. La Cooperativa de Agua, Luz y Fuerza (CALF) recibió advertencias informales de la Embajada de Estados Unidos sobre posibles consecuencias diplomáticas por el convenio.
El conflicto escaló cuando funcionarios estadounidenses, entre ellos el agregado de Asuntos Económicos de la Embajada, Andrew Dilts, se comunicaron con directivos de CALF el 12 de julio. Según la cooperativa, en esos contactos se mencionaba una política que podría afectar visados de ejecutivos vinculados con Huawei y se expresaba preocupación particular por obras en la zona de Vaca Muerta, considerada estratégica.
El presidente de CALF, Marcelo Severini, presentó un reclamo formal ante la Cancillería argentina después de que la Embajada no respondiera a una nota oficial del 29 de julio. La cooperativa rechazó lo que denominó canales de comunicación inadecuados y exigió que cualquier planteo se canalizara por mecanismos diplomáticos formales entre gobiernos.
En un comunicado, CALF resumió su posición: "Compramos tecnología para brindar un mejor servicio a los neuquinos, no para tomar partido en una disputa entre potencias".
El trasfondo de la disputa tiene raíces profundas en Neuquén. China mantiene desde hace años una estación de observación espacial en Bajada del Agrio, una instalación que ha generado debates recurrentes sobre soberanía y seguridad. La firma del convenio con Huawei para expandir conectividad en la provincia intensificó las preocupaciones estadounidenses.
En la Legislatura provincial, la diputada del MPN Cielubi Obreque presentó un proyecto para repudiar las presiones denunciadas por la cooperativa. El consejero Carlos Quintriqueo denunció públicamente lo que calificó como hostigamiento contra Severini, incluyendo amenazas sobre la cancelación de su visa estadounidense.




