La Confederación Africana de Fútbol aprobó sin objeciones a Gianni Infantino y al secretario general de la FIFA, Mattias Grafström, después de que se cancelara el programa FIFA Forward Enterprise (FFE), que había generado cuestionamientos sobre su gestión.
La Conmebol ya había tomado una posición similar. Ahora la CAF también aceptó las explicaciones de ambos dirigentes y reiteró su confianza en la actual conducción del organismo internacional.
El Comité Ejecutivo de la confederación africana se reunió el jueves y emitió un comunicado en el que reconoció que en la iniciativa FFE "se cometieron errores" y respaldó la "actualización conjunta" presentada por Infantino y Grafström sobre lo sucedido.
La CAF también agradeció el apoyo que Infantino ha brindado al fútbol africano en los últimos años y expresó su intención de seguir colaborando para fortalecer el nivel competitivo del continente, manteniendo estándares de gobernanza, transparencia y auditoría.
Patrice Motsepe, presidente de la confederación, subrayó que el cumplimiento de la gobernanza, el debido proceso y la transparencia "es crucial y no negociable". Motsepe recordó que estos mismos principios son los que exigen a gobiernos, empresas e instituciones, y los que deben guiar el funcionamiento de la propia CAF.
El líder africano cerró ratificando el compromiso de seguir trabajando junto con la FIFA y sus asociados miembros para proteger y desarrollar el fútbol en todo el mundo.




