El secretario del sindicato de conductores navales cuestionó el proyecto de apertura del cabotaje nacional durante una reunión de gobernadores del Litoral en Corrientes, alertando sobre pérdida de empleos y reducción de la presencia argentina en el transporte marítimo.
Lo que pasó en los 90 podría repetirse. Mariano Vilar, de SICONARA, recordó que una desregulación similar en la década de 1990 dejó a Argentina sin transportar ni un kilogramo de soja en barcos con bandera nacional. Hoy, sostuvo, el país importa completamente servicios de transporte marítimo que antes cubría su propia flota.
Para ilustrar el riesgo, mencionó buques siendo reparados en astilleros paraguayos que, si la ley avanza, volverían a operar con bandera extranjera extrayendo arena en Corrientes.
El impacto económico en la región. Vilar enfatizó que los salarios de marineros argentinos circulan en la economía local: se gastan en Corrientes, Entre Ríos y Santa Fe. Si esos empleos desaparecen y los reemplazan trabajadores extranjeros, el dinero se va del país y los astilleros regionales pierden contratos.
Pidió a los gobernadores que lleven el reclamo al Ministerio de Economía y busquen alternativas de competitividad que no sacrifiquen empleos nacionales. "La soberanía no puede ser solo un eslogan de campaña", señaló.




