Buenos Aires inició este domingo el traslado gradual de 1.500 internos del penal de Villa Devoto hacia la nueva cárcel de máxima seguridad ubicada en Marcos Paz. La operación marca el comienzo del desalojo definitivo de la prisión porteña, una promesa que el jefe de Gobierno Jorge Macri hizo a los vecinos del barrio después de décadas sin avances.
La nueva instalación fue construida por la Ciudad de Buenos Aires y transferida al Ministerio de Seguridad nacional. Levantada sobre 80 hectáreas, el complejo cuenta con cuatro módulos de máxima seguridad con capacidad para albergar 2.232 presos. La obra estuvo paralizada durante cinco años hasta que Macri decidió reactivarla en diciembre pasado.
Para coordinar el operativo se conformó un Comando Unificado integrado por fuerzas federales, de la Ciudad y de la provincia de Buenos Aires. Los responsables analizarán el perfil criminológico de cada interno y evaluarán los riesgos durante el traslado.
Después de completar la mudanza de los presos de Devoto, se llevarán a Marcos Paz otros 350 internos detenidos actualmente en comisarías y alcaidías de la Policía porteña que están a disposición de la Justicia nacional.




