La senadora Patricia Bullrich confirmó que mantiene activa su aspiración de llegar a la Presidencia, pero condiciona su candidatura al segundo mandato de Javier Milei.
En diálogo con medios nacionales, la funcionaria dejó clara su intención de competir en futuras elecciones dentro del espacio oficialista. Su objetivo no es un cargo ministerial indefinido, sino encabezar una alternativa presidencial cuando llegue el momento de definir candidaturas.
Bullrich argumenta que su trayectoria política y su gestión en seguridad le dan credibilidad de liderazgo. Sostiene que su relación con Milei se basa en complementariedad política y que su aporte fue decisivo para ampliar la base de apoyo del oficialismo.
También reivindicó su rol en la alianza que condujo a Milei a la reelección, señalando que ayudó a romper estructuras tradicionales y consolidar un nuevo espacio de poder. Ese capital político, dice, será la plataforma de su futuro proyecto.
La declaración se produce mientras el gobierno reorganiza su gabinete y distintos sectores del oficialismo buscan posicionarse de cara a los próximos años. La figura de Bullrich genera tanto adhesiones como resistencias internas, especialmente entre quienes ven su ambición presidencial como un riesgo para la cohesión política.




