El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, firmó un decreto que estructura una política integral de desarrollo para la industria de videojuegos. El paquete busca transformar al país en un exportador de tecnología y contenidos digitales, no solo de commodities agrícolas.
El gobierno destinará 460 millones de reales —aproximadamente 92 millones de dólares— en financiamiento directo para el sector audiovisual y videojuegos. Además, se suman dos programas de 50 millones de reales cada uno (10 millones de dólares) enfocados en infraestructura e impulso a desarrolladores independientes.
La iniciativa incluye otras líneas de apoyo, como una convocatoria adicional de 200 millones de reales para empresas emergentes e innovación digital, y un mecanismo de patrocinio llamado "Rouanet Games" que utiliza beneficios fiscales existentes.
Formación de talento local: Brasil creará 230 plazas universitarias en cinco universidades federales —una por región— para profesionalizar recursos humanos en desarrollo de juegos.
También se lanza una plataforma pública gratuita llamada "Game Brasil" donde se centralizará información sobre la industria y se alojarán videojuegos financiados con fondos públicos, disponibles para escuelas, institutos de investigación y organizaciones de salud.
El decreto incorpora regulaciones de protección al consumidor —especialmente para menores—, simplificación de trámites administrativos y garantías sobre propiedad intelectual. La estrategia busca generar empleo, atraer inversión y posicionar a Brasil como exportador de servicios digitales de alto valor.




