En el balotaje presidencial brasileño del domingo, Lula sumaba 57,66% de los votos contra el 42,34% de Flávio Bolsonaro cuando el Tribunal Electoral suspendió la difusión de resultados. La diferencia era de más de 51 mil sufragios, aunque apenas se había contado el 0,25% de las mesas del país.
La interrupción ocurrió después de que un juez ordenara extender la votación hasta las 19 horas (19 de Argentina). La campaña de Lula había solicitado más tiempo argumentando problemas de transporte público en estados como Bahía, que impedían que muchos ciudadanos llegaran a votar.
En la primera vuelta del 4 de octubre, Flávio Bolsonaro había sacado ventaja inicial con 47,03% de los votos, mientras Lula obtuvo 45,16%. Por eso era necesario este balotaje.
Lula, de 80 años, busca su cuarto mandato presidencial. Gobernó Brasil entre 2003 y 2010, y regresó al poder en enero de 2023 tras derrotar a Jair Bolsonaro. Flávio, de 45 años, es senador por Río de Janeiro e hijo del expresidente, quien quedó impedido de candidatearse debido a una condena a 27 años por su participación en una trama golpista ligada a su derrota de 2022.




