El Gobierno de Brasil presentará ante el Congreso un proyecto de ley que busca aliviar la carga financiera de casi 3,6 millones de pequeños emprendedores. La iniciativa contempla la condonación de aproximadamente 12.600 millones de reales, equivalentes a 2.500 millones de dólares en débitos acumulados con el Estado.
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva impulsó la medida argumentando que estas deudas paralizan el crecimiento de los negocios y cierran las puertas del acceso crediticio. El ministro de Hacienda, Dario Durigan, explicó que la propuesta no solo borra los pasivos, sino que también extingue procesos judiciales y elimina las restricciones que la morosidad había generado en los registros comerciales.
El paquete incluye otras cuatro medidas complementarias: facilitar la renegociación de deudas con entidades privadas, lanzar un programa de transferencia directa para adquisición de equipos e inversión, y simplificar trámites en la regulación de pequeños emprendimientos. El objetivo central es restaurar el acceso al crédito y mejorar la producción y facturación de estos negocios.




