Falta poco más de una semana para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Brasil, y una encuesta encargada por los principales medios brasileños coloca al candidato de la oposición por delante del presidente actual.
De acuerdo al sondeo de Datafolha realizado entre el 6 y el 8 de octubre entre 2.520 votantes, Flávio Bolsonaro suma el 49% de intención de voto, mientras que Luiz Inácio Lula da Silva alcanza el 45%. El margen de error es de dos puntos porcentuales con un nivel de confianza del 95%.
Cuando se consideran solamente los votos válidos —criterio que utiliza el Tribunal Electoral para determinar resultados—, la ventaja bolsonarista se acentúa: Bolsonaro llega al 52% contra el 48% de Lula.
Estos números contrastan con los resultados de la primera vuelta electoral del 4 de octubre. En esa instancia, el candidato opositor obtuvo el 47,03% de los votos frente al 45,16% de Lula, una diferencia de aproximadamente 2,2 millones de votos.
Dónde gana cada candidato
Las proyecciones muestran geografías electorales claramente diferenciadas. Lula domina entre votantes con educación primaria (55% versus 41%), en segmentos de bajos ingresos —hasta 2 salarios mínimos (52% contra 41%)—, entre católicos (53% frente a 41%) y en toda la región Nordeste (61% versus 35%).
Bolsonaro, en cambio, mantiene su mayor fortaleza entre evangélicos, donde llega al 69% frente al 25% de Lula. También aventaja de manera significativa en la región Sur, con el 58% contra el 35%.
El voto de los indecisos
Un dato relevante para los próximos días: el 46% de quienes votaron por candidatos eliminados en primera vuelta —Cury, Renan Santos, Caiado y Zema— ya estarían migrando hacia Bolsonaro. El 32% de esos votantes declara que irá a Lula, mientras que el 15% planea votar en blanco o nulo.
La encuesta también revela que el 94% de los votantes dice tener su voto completamente decidido, dejando poco margen para cambios en la recta final. Respecto a la motivación del voto, el 76% afirma que elige a su candidato porque lo considera la mejor opción, mientras que el 19% vota pensando en derrotar al contrincante.
En cuanto a la gestión presidencial, los números están divididos: el 49% desaprueba el gobierno de Lula, mientras que el 48% lo respalda.




