El presidente boliviano Rodrigo Paz Pereira anunció una nueva fase de integración con Perú tras reunirse con la mandataria peruana Keiko Fujimori en Lima. El acercamiento busca reposicionar a ambas naciones como socios estratégicos en la región.
Entre los principales compromisos está la consolidación del puerto peruano de Ilo como salida comercial hacia el océano Pacífico, una aspiración histórica para Bolivia que carece de acceso al mar desde la Guerra del Pacífico de fines del siglo XIX.
La agenda bilateral incluye proyectos de infraestructura, corredores logísticos y cooperación energética. Se reactivará el Gabinete Binacional Bolivia-Perú, mecanismo de coordinación política que permanecía sin avances significativos en los últimos años.
Paz Pereira anunció además el impulso a un proyecto ferroviario entre Guaqui y Desaguadero, ciudades fronterizas, para fortalecer la conectividad regional. También destacó la carretera Cobija-Extrema en el norte boliviano, que buscará dinamizar las economías de los departamentos amazónicos de Beni y Pando, históricamente alejados de los principales corredores comerciales.
Para Bolivia, reducir costos de transporte internacional y diversificar sus rutas de exportación e importación son prioridades estratégicas que impactarán en la competitividad de sus productos. El mandatario vinculó esta agenda bilateral con una estrategia más amplia de integración sudamericana que involucra a Argentina, Brasil y Chile.




