Una operación policial nocturna en Bolivia dejó bajo custodia al fiscal general Roger Mariaca y otros trece funcionarios, tras desmantelarse una estructura criminal que operaba desde el Ministerio Público, según anunció el Gobierno el jueves.
Las acusaciones apuntan a organización criminal, legitimación de ganancias ilícitas y tráfico de drogas. El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, afirmó que la red utilizaba posiciones en la Fiscalía para proteger el narcotráfico.
Uno de los momentos más llamativos ocurrió en Santa Cruz: la Policía interceptó una ambulancia que salía de la residencia de Mariaca con bolsas de dinero en su interior, según las imágenes que circularon. También fueron detenidas cuatro personas en esa acción.
Entre los aprehendidos figuran catorce personas, cuatro de ellas funcionarios jerárquicos de la Fiscalía. Algunos fueron capturados cuando intentaban remover documentación de las oficinas fiscales.
La operación se produjo días después de que Estados Unidos anunciara restricciones de visa contra Mariaca y otros funcionarios por presunta corrupción y vinculación con el tráfico de drogas. El Gobierno boliviano negó participación directa de la DEA norteamericana en el operativo.
La detención desató una crisis institucional. La propia Fiscalía calificó la captura de Mariaca como "secuestro" e ilegal. Ante su ausencia, el fiscal superior Luis Montaño asumió de forma interina la dirección del Ministerio Público, pero el Gobierno cuestionó la legalidad de esa sucesión.
La Asamblea Legislativa boliviana adelantó para el viernes una sesión de urgencia para definir el procedimiento de elección de un nuevo fiscal general.




