Con el plazo de transferencias venciendo el viernes a las 14 horas, el Consejo de Fútbol de Boca trabaja contrarreloj para incorporar un delantero que refuerce el ataque en lo que se anuncia como un intenso semestre.
La dirigencia que encabeza Juan Román Riquelme evalúa tres opciones con perfiles muy distintos. David Romero, de Tigre, es el más joven con 23 años y en la última temporada metió 11 goles. Puede jugar de punta o abrirse a los costados para generar espacios. Lucas Passerini, de 32 años y campeón con Belgrano, ofrece experiencia y potencia física en el área. Y Luciano Gondou, de 25 años y procedente del CSKA Moscú, aportaría su experiencia en el fútbol ruso donde marcó 3 goles esta temporada.
La urgencia se debe a la baja de Adam Bareiro. El delantero paraguayo enfrenta una discopatía lumbar que se sumó a sus problemas previos: venía recuperándose de un doble desgarro (aductor y recto anterior) desde un partido ante Huracán. La lesión lo deja fuera de consideración y obliga al club a buscar alternativas antes que cierre la ventana de traspasos.




