Boca analiza la posibilidad de cambiar de estadio para sus próximos compromisos si el estado del campo de juego de La Bombonera no mejora en los próximos días. El problema quedó a la vista durante el partido ante O'Higgins por la Copa Sudamericana, donde aparecieron zonas con césped deteriorado que afectaron el desarrollo del juego.
Los sectores más dañados son los próximos a los palcos y los bancos de suplentes, donde el pasto tiene diferencias notables de color y presenta pozos que dificultaron los pases y la conducción de la pelota. La dirigencia, con Juan Román Riquelme a la cabeza, realizará una evaluación completa del terreno en las próximas horas para tomar una decisión.
En juego están dos partidos de suma importancia: el encuentro ante Estudiantes el miércoles 5 de agosto y el clásico con Vélez el domingo 9. Si el césped no está en condiciones, el club buscaría trasladar ambos encuentros a otro estadio mientras avanza la recuperación.
El deterioro se originó durante el receso por el Mundial, cuando Boca inició un proceso de mantenimiento con maquinaria pesada. Sin embargo, las condiciones climáticas frenaron el crecimiento del pasto, especialmente en zonas que reciben menos luz solar.
De concretarse la mudanza, sería la primera desde febrero de 2024, cuando Boca recibió a Sarmiento en el Nuevo Gasómetro por un inconveniente similar. Por ahora no hay estadio alternativo definido ni decisión final, pero el plazo es ajustado: faltan días para el encuentro con Estudiantes.




