A tan solo 16 kilómetros de Villa Pehuenia, el Área Natural Protegida Batea Mahuida preserva un patrimonio biológico único en la región: bosques dominados por pehuenes y ambientes acuáticos que albergan anfibios encontrados únicamente en la Patagonia neuquina.
Desde su creación en 1968, la reserva protege uno de los últimos reductos del bosque andino-patagónico. El paisaje volcánico del lugar acoge bosques de pehuén, lenga y ñire, donde viven especies como el carpintero patagónico, el chinchillón y otras aves y mamíferos característicos de la cordillera.
El corazón de la conservación está en las lagunas Corazón y Piñihue. Allí habitan dos anfibios endémicos de alto valor biológico: la ranita patagónica, catalogada como en peligro de extinción y exclusiva de lagunas basálticas neuquinas, y la ranita palmada neuquina, clasificada como vulnerable. También vive en estas aguas el pato de anteojos.
Los guardaparques realizan monitoreos periódicos para seguir el estado de estas poblaciones y detectar amenazas. Esta tarea orienta las acciones de manejo y protección, reforzando la defensa de los ecosistemas acuáticos y terrestres del área.
Batea Mahuida es territorio de uso tradicional de comunidades Mapuche —Maliqueo, Wiñoy Folil, Puel y Millaqueo— y pequeños productores trashumantes que desarrollan actividades de veranada en la zona durante el verano.
Quienes deseen visitar pueden recorrer el área en vehículo o caminar hasta las lagunas para observar la flora y fauna. Antes de ingresar se aconseja consultar a los guardaparques sobre el estado de los caminos y las condiciones para una visita responsable. Durante el invierno, el acceso está restringido.




