El líder sindical Luis Barrionuevo salió a aclarar por qué respaldaró electoralmente a Javier Milei. Su apuesta, explicó, no fue un apoyo ideológico sino una estrategia para impedir la continuidad de Sergio Massa en el poder.
"Yo invertí en Milei porque me interesaba que no gane Massa", expresó el titular de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos en una entrevista televisiva. Con esa frase sintetizó el cálculo político que guió su decisión en las urnas.
Sin embargo, la relación entre Barrionuevo y Milei no se mantuvo igual. El sindicalista reveló un dato sorpresivo: una reunión con el presidente cambió completamente el vínculo. "Sostuve electoralmente al presidente, aunque una reunión con Javier me llevó a no querer verlo más", afirmó, aunque evitó dar detalles sobre ese encuentro.
El dirigente gastronómico fue contundente en su diagnóstico sobre el mapa político post electoral. Descartó de facto tanto a Sergio Massa como al kirchnerismo como fuerzas con peso real: "Fui a matarlo a Massa, no existe; el kirchnerismo tampoco".
Las críticas más fuertes las dirigió contra dos expresidentes. Barrionuevo calificó a Cristina Kirchner y Mauricio Macri como "dañinos" para la política argentina, ubicándolos como los principales obstáculos del escenario actual.
También cuestionó el rol de la Confederación General del Trabajo frente al gobierno. Ironizó sobre cómo la CGT expresa críticas públicas al tiempo que acompaña al presidente: "Milei está solo; la CGT apoya, se va a quejar al Papa y hace videos culturales".
En su visión, el tiempo seguirá siendo el factor determinante. "El tiempo definirá lo que viene", cerró Barrionuevo, dejando abierta la incertidumbre sobre qué sectores lograrán consolidarse en los próximos años.




