Más allá de Vaca Muerta, la Patagonia tiene otro motor económico que no deja de crecer: el turismo. Y los números son contundentes.
En Bariloche, el impacto económico combinado del turismo con la plataforma de alojamientos Airbnb superó los US$ 30 millones. La ciudad rionegrina es el segundo destino más buscado del país en esa plataforma, detrás solo de Buenos Aires y por delante de Mendoza, Villa La Angostura y Mar del Plata.
Las reservas crecieron casi un 10% interanual en 2025, con estadías promedio de 4,5 noches. "Los viajeros buscan experiencias genuinas y conectadas con la identidad de cada lugar", indicaron desde Airbnb.
Otros destinos en alza
La tendencia no se limita a Bariloche. Comodoro Rivadavia, en Chubut, mostró un crecimiento superior al 20% en reservas y generó más de US$ 140.000 para los anfitriones. En Santa Cruz, Río Gallegos acumuló casi US$ 100.000 anuales, mientras que Los Antiguos alcanzó US$ 40.000 con un crecimiento del 10% interanual.
Impacto nacional
A nivel país, Airbnb aportó más de US$ 2.300 millones al PIB en 2025 y generó 116.000 puestos de trabajo. Por cada US$ 100 en alquileres, los huéspedes gastaron US$ 480 adicionales en gastronomía, entretenimiento y servicios locales. Casi la mitad de ese dinero quedó en los barrios donde se hospedaron.




