El Barcelona cerró la puerta a nuevas incorporaciones si no logra contratar a Julián Álvarez. Los dirigentes catalanes, entre ellos el entrenador Hans-Dieter Flick y el director deportivo Deco, decidieron no buscar alternativas en el mercado y retirarse de las negociaciones en los próximos días si la incorporación del delantero argentino no se concreta.
La postura refleja el deseo casi exclusivo del club blaugrana por el cordobés, quien ha manifestado públicamente su intención de jugar en el Camp Nou. Sin embargo, el Atlético de Madrid mantiene su negativa a negociarlo, lo que reduce cada vez más las chances de que el acuerdo prospere.
Álvarez había generado conversaciones también con el Arsenal, aunque el futbolista descartó la opción inglesa. Su paso anterior por el Manchester City bajo las órdenes de Pep Guardiola no dejó buenos recuerdos, según lo manifestado en los círculos cercanos al jugador.
El descontento en el Atlético creció cuando Álvarez se burló públicamente de las ofertas recibidas en redes sociales y luego expresó su deseo de partir hacia Barcelona. El domingo 23 de agosto, durante el partido ante Villarreal, la hinchada del "colchonero" lo abucheó e insultó, y el delantero se retiró del campo sin saludar a los hinchas como acostumbran el resto de sus compañeros.
Con contrato vigente hasta 2030 bajo la dirección de Diego Simeone, Álvarez tendrá que permanecer en Madrid al menos seis meses más, según lo que manifiesta la dirigencia del club.




