El sector financiero proyecta que en los últimos tres meses de 2026 crecerá la demanda de crédito entre los hogares argentinos, especialmente en líneas de vivienda y consumo. Es un giro notable respecto a los trimestres previos, cuando las familias mostraban poco interés en financiarse.
Según el informe "Condiciones Crediticias" del Banco Central, los bancos estiman que los préstamos personales y las hipotecas liderarán el repunte. El índice de demanda para otros créditos de consumo pasaría de -1,3% a +21,3%, mientras que las hipotecas subirían de 2,4% a +21%. Las tarjetas de crédito también acelerarían: de 0,3% a 12,8%.
El contexto es bien diferente para las empresas. Allí, la demanda de financiamiento se desplomó 35,1% en el tercer trimestre y solo se espera una recuperación tímida de 7,2% hacia fin de año, impulsada solo por las grandes compañías.
Los bancos mantienen criterios crediticios sin cambios para el cuarto trimestre. Los requisitos de aprobación seguirán siendo los mismos, en un escenario que el Banco Central describe como de neutralidad.




