El Banco Central interrumpió el martes su racha de compras de divisas que se extendía desde el 2 de enero. Durante esos 135 días consecutivos, la entidad adquirió más de US$13.100 millones en el mercado mayorista.
La demanda de dólares del sector energético —clave para la región del Comahue— fue el factor que limitó que el Central siguiera acumulando reservas. El saldo de divisas cerró el día en US$48.931 millones, con una caída de US$234 millones en la medición diaria.
En julio, la entidad había estado comprando un promedio de US$116 millones por día, cifra superior al promedio anual de US$97 millones. Hasta ahora, el séptimo mes sumaba US$1.963 millones en adquisiciones, contra US$1.418 millones en junio.
El dato de la demanda energética no es menor: la necesidad de divisas para sostener la producción en Vaca Muerta y otras operaciones del sector presiona constantemente sobre la oferta de dólares en el mercado.
El tipo de cambio mayorista se mantuvo por debajo de los $1.500 y el dólar minorista se ubicó en $1.520 para la venta en el Banco Nación. El dólar tarjeta llegó a $1.976 para compras internacionales.
Economistas consultados sugieren que el Banco Central enfrenta un "techo artificial" en su capacidad de seguir acumulando divisas debido a restricciones vinculadas al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.




