El presidente del Banco Central, Santiago Bausili, aclaró que la nueva autorización para otorgar préstamos en dólares a empresas no exportadoras no significa una apertura sin límites, sino un cambio cuidadoso en la política crediticia.
Durante una charla organizada por FIEL, Bausili enfatizó que buscan "agregar flexibilidad en un contexto prudente", sin repetir los errores que llevaron a la crisis de 2001. El objetivo es ampliar las opciones de financiamiento para sectores con vinculación real con la economía exterior o con activos concretos.
Según el titular del BCRA, los bancos actualmente prestan el 55% del total de depósitos en el sistema, frente al 23% de años anteriores. Este aumento refleja, a su juicio, "un dinamismo muy positivo" que puede verse frenado por limitaciones normativas que terminen generando distorsiones.
El regulador insistió en que el límite del 15% de capacidad crediticia permitida para el sector no exportador es "conservador" y suficientemente cauteloso. Además, impuso exigencias más estrictas que las normas internacionales de Basilea: mayor capital requerido a los bancos y ponderación más severa de estos créditos.
Bausili identificó dos segmentos como potenciales beneficiarios: desarrolladores inmobiliarios y pequeñas y medianas empresas cuyos dueños tienen dólares en el exterior. Sin embargo, aclaró que no esperan un "boom" de préstamos por esta vía.
El presidente del BCRA también tocó un aspecto legal relevante: cuando surgen litigios entre bancos y personas naturales, la Justicia tiende a favorecer al individuo por considerarlo la parte más débil, especialmente ante cambios bruscos en las condiciones macroeconómicas. En contratos entre empresas y bancos, en cambio, los tribunales suelen instar a un arreglo entre pares.




