En el noreste neuquino, entre los departamentos Añelo y Pehuenches, se extiende una de las reservas naturales más singulares de la región: el Área Natural Protegida Auca Mahuida. Con casi 77 mil hectáreas de ambientes áridos y semiáridos, este territorio resguarda un patrimonio único de flora y fauna que no existe en otros lugares del planeta.
El área protegida fue establecida en 1996 para conservar el macizo volcánico Auca Mahuida y sus alrededores, un complejo que alcanza los 2.253 metros de altura y se caracteriza por innumerables conos volcánicos, mesetas de basalto, acantilados y profundos cañadones que forman un paisaje singular de la Patagonia.
Un refugio para especies que viven solo allí
Lo que distingue a Auca Mahuida es la presencia de aproximadamente 30 especies de flora endémica, es decir, plantas que no crecen en ningún otro lugar del mundo. De ellas, 13 son propias del Distrito de la Payunia. Entre las más notables figuran la corimbosa, el piquillín, el monte gris y el hualan.
La diversidad aumenta con la altitud. Mientras que en las laderas bajas predominan los arbustales del Monte —jarilla, monte negro, chañar, alpataco—, a mayor altura aparecen las estepas patagónicas y, en la cumbre, especies características de zonas altoandinas. Este escalonamiento crea un mosaico de ecosistemas que concentra una riqueza excepcional en pocos kilómetros.
Reptiles y mamíferos en peligro
En fauna, se han registrado 16 especies de reptiles, entre ellas lagartijas y lagartos endémicos de los géneros Liolaemus y Phymaturus, así como la tortuga de tierra patagónica. Algunas de estas especies tienen una distribución tan restringida que solo se encuentran en el complejo volcánico Auca Mahuida, lo que hace del territorio un sitio crítico para la conservación de los reptiles patagónicos.
El guanaco es otra de las especies emblemáticas que habita el área, probablemente con una de las poblaciones más numerosas dentro del área protegida.
Conservación bajo presión
Este ecosistema frágil convive con una realidad: la región está atravesada por el desarrollo de la industria hidrocarburífera. El desafío de Auca Mahuida es mantener vivo este tesoro natural mientras su entorno enfrenta presiones de explotación de recursos.




