La Asociación Trabajadores del Estado (ATE) realizó un paro de actividades del personal civil de las Fuerzas Armadas e impulsó una movilización al Ministerio de Defensa en reclamo de aumentos salariales y mejoras en las condiciones de trabajo.
El secretario general del gremio, Rodolfo Aguiar, fue directo con su advertencia: si no hay negociación real y seria sobre recuperación de salarios, los paros van a incrementarse y el Gobierno será responsable.
La medida de fuerza comenzó a las 11 de la mañana e incluyó a administrativos, técnicos, docentes civiles y trabajadores de la Obra Social de las Fuerzas Armadas (OSFA). ATE también respaldó las demandas del personal militar, que carece de representación sindical propia.
Los números del abandono
Aguiar fue contundente sobre la realidad del sector: el 99% de los trabajadores de las Fuerzas Armadas son pobres y están endeudados. Señaló que los ingresos actuales no alcanzan para cubrir alimentos, alquileres, servicios y otras obligaciones familiares.
Según el sindicato, existen categorías con salarios básicos cercanos a los $402.396. La pérdida de poder adquisitivo derivó en más endeudamiento entre los trabajadores y un aumento de licencias por depresión, angustia y agotamiento.
La Obra Social en rojo
ATE denunció el desfinanciamiento de la OSFA y reclamó investigar una deuda que supera los $223.000 millones. Además alertó sobre la salida de profesionales de hospitales militares y las dificultades para cubrir puestos docentes debido a los bajos salarios.
El cierre de Punta Indio también está en la mira
El gremio rechazó el anuncio del cierre de la Base Aeronaval Punta Indio. Advirtió que esa decisión dejaría sin trabajo a más de 180 empleados civiles y 250 efectivos militares, además de afectar la economía local de Punta Indio y Verónica.
La organización fue enfática: las huelgas se ganan o se pierden, y a esta la vamos a ganar. Su demanda central es clara: se necesitan soluciones estructurales, no anuncios de prensa.




