El nuevo Régimen Penal Juvenil entró en vigencia este sábado en Argentina, bajando de 16 a 14 años la edad mínima de imputabilidad. Bajo las nuevas reglas, los menores condenados podrán cumplir hasta 15 años de prisión.
Patricia Bullrich, jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, expresó su apoyo a la medida en redes sociales, argumentando que cierra una puerta legal que permitía la impunidad por razones de edad. "El que roba, mata o lastima, responde por lo que hace", señaló.
La ex ministra de Seguridad apuntó que la reforma protege a las víctimas y sus familias al eliminar "la excusa de la edad para delinquir". Para Bullrich, el cambio marca un punto de quiebre en la persecución de delitos cometidos por menores, aunque no especificó cómo afectará a los jóvenes dentro del sistema judicial.




