La cuenta corriente de la balanza de pagos argentina cerró el segundo trimestre de 2026 con un superávit de US$ 2.214 millones, impulsada por un crecimiento histórico en las ventas al exterior.
El resultado marca un giro respecto al primer trimestre, cuando la salida de divisas por turismo, transporte y pago de rentas al exterior había dejado un saldo negativo. Comparado con el mismo período de 2025, cuando hubo un déficit de US$ 2.452 millones, el cambio es contundente.
Las exportaciones de bienes alcanzaron los US$ 27.557 millones, mientras que la venta de servicios llegó a US$ 4.942 millones. En conjunto representan US$ 32.499 millones, un crecimiento del 28,2% interanual.
El balance comercial —la diferencia entre lo que vende y lo que compra el país— cerró positivo en US$ 9.293 millones. En cambio, la balanza de servicios registró un déficit de US$ 2.102 millones, y el ingreso primario (rentas de inversiones que salen del país) fue negativo por US$ 6.032 millones.
La deuda externa crecerá
Al 30 de junio, la deuda externa bruta llegó a US$ 327.855 millones, con un aumento de US$ 4.724 millones respecto al trimestre anterior. El Estado concentra más de la mitad: 55,2% del total.
El endeudamiento del Gobierno nacional subió a US$ 181.113 millones (+US$ 6.534 millones), mientras que el Banco Central redujo su deuda en US$ 1.527 millones hasta los US$ 33.226 millones.
En cuanto a las monedas de la deuda, el dólar representa el 67,8% del total (US$ 222.258 millones). Los Derechos Especiales de Giro del FMI alcanzan US$ 57.705 millones de los US$ 64.587 millones en esa moneda, completando el panorama con presencia menor de yuan, euro y peso.




