La Justicia investiga presuntas irregularidades en las compras realizadas por la ex Agencia Nacional de Discapacidad, que incluyen enormes diferencias de precios y casos donde se documentó la entrega de prótesis que nunca llegaron a los pacientes.
Los informes técnicos remitidos por el Ministerio de Salud y el interventor de la ex Andis hallaron que los sobreprecios fueron brutales: una válvula cardíaca se compró a Farma Salud por $425 millones cuando el PAMI había adjudicado un sistema similar meses antes por apenas $124,2 millones.
En el caso de las válvulas pulmonares la diferencia alcanzó el 711%, mientras que los implantes cocleares se adquirieron a Droguería Floresta a precios significativamente superiores a los del mercado. También se encontró que una factura de Indecomm fue facturada dos veces, por $28,7 millones cada pago.
Uno de los casos más delicados involucra a un paciente de Río Negro que requería una prótesis por amputación. Según la documentación oficial, el elemento había sido entregado, pero el informe confirmó que nunca llegó. El remito que acreditaba la entrega contaría con la firma de la madre del beneficiario, obtenida bajo lo que se describe como "inducción a error" durante la toma de medidas.
Los investigadores también detectaron importaciones de productos a precios entre 300% y 1000% superiores a las opciones nacionales disponibles, además de errores en la categorización de insumos.




