La Red de Jueces Penales de Buenos Aires condenó este martes las amenazas contra la fiscal María Paula Hertrig, a cargo de la Unidad Funcional de Investigación de Boulogne, y su familia. Los mensajes intimidatorios llegaron a través de WhatsApp desde dos reclusos que estaban alojados en cárceles bonaerenses.
La fiscal había ordenado las detenciones de los dos hombres, Martín Darío Rettori y Ariel Ernesto Libertini, acusados de participar en entraderas. Ambos utilizaron sus teléfonos celulares para enviar mensajes amenazantes que incluían referencias explícitas a integrantes de la familia de Hertrig.
Los allanamientos realizados en las celdas permitieron secuestrar los dispositivos móviles y desarticular la maniobra. El fiscal general adjunto de San Isidro, Patricio Ferrari, tomó a su cargo la investigación por las amenazas.
En su comunicado, la red de magistrados señaló que los hechos "revisten una gravedad institucional que excede la afectación individual". Para los jueces, la independencia de quienes trabajan en el sistema judicial "no constituye un privilegio personal sino una garantía de la ciudadanía y una condición esencial de la República".
El organismo enfatizó que estas conductas "comprometen directamente la independencia y el normal funcionamiento de las instituciones encargadas de administrar justicia" y exigen "una respuesta firme del Estado y una investigación exhaustiva".
Los magistrados reafirmaron su compromiso con "una administración de justicia independiente e imparcial, libre de intromisiones e interferencias, provenientes de poderes formales como informales", y expresaron su solidaridad con la fiscal, su familia y con el Ministerio Público.




