Las empresas de transporte del Área Metropolitana de Buenos Aires anunciaron restricciones progresivas en las frecuencias de colectivos por falta de subsidios suficientes. El conflicto tiene un número clave: el boleto en líneas nacionales está congelado en $742,81 desde mayo, pero el costo real sin subsidios alcanzaría los $2.494,13.
Los empresarios, nucleados en cuatro cámaras del sector, advierten que ese desfasaje del 70% entre lo que cobran y lo que gastan es insostenible. A partir de este lunes, comenzarán a recortar servicios nocturnos de forma escalonada, con la advertencia de que pueden llegar a reducir más de 100 líneas si no hay respuesta del gobierno.
La gravedad del cuadro financiero también incluye un faltante de 40 mil millones de pesos acumulados entre junio y octubre por diferencias entre lo recaudado y lo esperado, según los cálculos de las empresas. A esto se suman los costos de flota vehicular, negociaciones salariales pendientes y obligaciones de fin de año.
Pese a encuentros con funcionarios de la Secretaría de Transporte nacional, las compañías aseguran que hasta ahora no hay mecanismos concretos para actualizar la estructura de costos. El sector remarca que ya no tiene margen para absorber este desequilibrio y pide diálogo urgente para evitar una paralización mayor del transporte en Buenos Aires.




