Julián Álvarez no jugará el amistoso de pretemporada que el Atlético Madrid disputa mañana contra el Olympique de Marsella. La decisión del técnico Diego Simeone responde a un plan previamente acordado con el futbolista tras su regreso de vacaciones.
Sin embargo, detrás de esa ausencia hay una situación que trasciende lo deportivo: el delantero le comunicó al Cholo que quiere abandonar el club en este mercado de pases. Barcelona y Arsenal expresaron interés concreto por incorporarlo.
La respuesta del Atlético fue tajante. La dirigencia madrileña ratificó que el jugador no está en venta y rechazó cualquier negociación, especialmente con el Barcelona. El contrato de Álvarez vence en 2030 y cuenta con una cláusula de salida de 500 millones de euros.
El campeón del mundo con Argentina comenzó la semana con trabajos de recuperación física antes de incorporarse al grupo. El objetivo es que esté disponible para el debut en LaLiga, previsto para el próximo miércoles frente al Málaga.
En la misma situación quedaron los españoles Álex Baena y Marcos Llorente, también preservados de la convocatoria por su reciente regreso del receso posterior al Mundial.




