Autoridades de Neuquén y Río Negro se reunieron en Allen para coordinar políticas de protección sanitaria y productiva en la región frutícola más importante de la Patagonia. El encuentro incluyó especialistas del Senasa y representantes de la Fundación Barrera Zoofitosanitaria Patagónica.
El secretario de Producción de Neuquén, Diego García Rambeaud, destacó que los estándares sanitarios del Alto Valle se construyeron durante más de un siglo y requieren decisiones coordinadas a nivel nacional y provincial. En particular, advirtió sobre la necesidad de que la política económica nacional considere el impacto en los mercados regionales.
Una ley para proteger la infraestructura
Uno de los temas centrales fue la urbanización desordenada. La provincia de Neuquén presentó en marzo un proyecto de ley para proteger los sistemas de riego y drenaje que sostienen la producción agrícola desde hace más de cien años. García Rambeaud señaló que Río Negro trabaja en una iniciativa similar, con el objetivo de compatibilizar el crecimiento de las localidades sin sacrificar las tierras productivas.
Herramientas de apoyo a productores
Neuquén impulsa varios programas para acompañar a los fruticultores en distintos momentos del ciclo productivo: programas de financiamiento para labores agrícolas, tarifas diferenciadas de energía para la agroindustria y compra estatal de frutas de pequeños productores para programas de distribución alimentaria.
La reunión incluyó también la apertura de una nueva temporada de liberación de insectos estériles, técnica clave para mantener el estado sanitario de la región y acceso a mercados internacionales.




